BRASILIA.- Los gestos de respeto político que expresaron la presidenta, Dilma Rousseff (foto) y el ex presidente Fernando Henrique Cardoso, líder del opositor Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), merecieron la aprobación de representantes oficialistas y opositores. El ex presidente brasileño habló por teléfono con la mandataria -a quien había descalificado en la campaña electoral de 2010-, para agradecer la carta que le había enviado la semana pasada con motivo de cumplir 80 años. Cardoso hizo una llamada telefónica al Palacio del Planalto, sede de la presidencia, y mantuvo una comunicación amigable y cordial con Rousseff. "Que la presidenta y Cardoso se aproximen y muestren voluntad de diálogo es un hecho histórico, que va a marcar al nuevo gobierno", declaró el senador oficialista Cristovam Buarque. "Lula es un compañero de Dilma, pero ya no es el presidente de Brasil; la presidenta elegida es ella, y llegó el momento de que el PT y el PSDB dialoguen; eso debería ser natural, son partidos con concepciones similares, son casi hermanos", afirmó el senador. (Télam)